Si es tu debut visitando Peñíscola, lo primero que te va a romper los esquemas es que su faro no está en un acantilado solitario a las afueras o en una zona de difícil acceso. Al contrario, lo vas a encontrar integrado de forma espectacular en el casco antiguo de Peñíscola. Y es, precisamente, su ubicación lo que lo hace tan especial.

Seguramente has visto mil fotos de la silueta del Faro de Peñíscola recortada contra el mar, ¿verdad? Pues ahora toca venir a conocerlo y llevarte tus propias instantáneas.

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Un poco de historia del Faro de Peñíscola

Para entender este edificio, hay que viajar en el tiempo. Este faro se inauguró oficialmente a finales del siglo XIX, concretamente en 1899. En aquella época, la navegación por la costa mediterránea dependía totalmente de estos puntos de luz y el peñón de Peñíscola, que se adentra en el mar, era un lugar estratégico pero también muy peligroso para los barcos que no conocían bien sus corrientes y rocas.

Lo que más llama la atención del Faro de Peñíscola cuando lo tienes delante es su estética clásica y profundamente marinera. Se trata de una preciosa torre octogonal de color blanco que tiene unos once metros de altura y cuenta con dos plantas.

Aunque por fuera parece una construcción sencilla, ha tenido que ser reformado en varias ocasiones. Al principio funcionaba con lámparas de aceite y mecanismos manuales, pero hoy viste un sistema totalmente automatizado que lanza su haz de luz hasta las veintitrés millas náuticas. ¡Casi nada!

Cuando estés aquí, recuerda que los antiguos fareros y sus familias usaban ambas plantas de esta construcción como vivienda y almacén, y que vieron pasar tormentas, guerras y cómo iba creciendo el tráfico marítimo y la ciudad.

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Dónde está y cómo llegar al Faro de Peñíscola

El faro corona la parte más alta del peñón, así que prepárate para un pequeño esfuerzo físico que valdrá totalmente la pena. Debes tener muy claro que toda esta zona del casco antiguo es peatonal y el acceso en coche está estrictamente restringido a residentes. ¡Toca ir a pie! Por eso, lo más recomendable es que dejes tu vehículo en alguno de los parkings que encontrarás cerca del puerto o en la zona de la entrada del municipio.

Una vez tengas esto listo, tienes dos formas de subir y cada una, cómo no, con su propio encanto.

La ruta monumental

Puedes subir por las calles principales que serpentean hacia arriba siguiendo las señales del Castillo de Peñíscola. Es la ruta más clásica, que te lleva por varias tiendas de artesanía local y murallas.

La ruta alternativa

Nuestra favorita es subir por las escaleras que ascienden desde la calle que parte de la Casa de las Conchas. Este edificio es uno de los más curiosos y fotografiados de Peñíscola; se trata de una vivienda de los años 60 cuya fachada fue recubierta con miles de conchas en homenaje al mar, creando una estampa que ya es símbolo del casco antiguo de Peñíscola.

Es un camino algo más empinado pero visualmente increíble. Verás el contraste del blanco de las casas con el azul del mar a medida que ganas altura y, antes de darte cuenta, aparecerás en la plaza del Faro de Peñíscola. ¡Te aseguramos que habrá merecido la pena la caminata!

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Qué hacer en el mismísimo Faro de Peñíscola

Al ser una infraestructura marítima en activo bajo la gestión de la autoridad portuaria, el interior de la torre no se puede visitar. Sin embargo, esto no le quita ni un ápice de interés a la visita.

Desde hace poco, el edificio que rodea el Faro de Peñíscola se ha convertido en el Centro de Recepción de Visitantes del Castillo, por lo que es allí donde encontrarás las taquillas y podrás obtener información para tu recorrido por la fortaleza templaria. Pero lo verdaderamente espectacular es la plaza y sus vistas. Aquí tienes un espacio completamente abierto al Mediterráneo; el lugar perfecto para llevarte un recuerdo en forma de fotografía.

Si eres fan del cine, te encantará saber que esta zona ha sido el plató de rodaje de grandes obras de la historia de nuestro cine. Luis García Berlanga, uno de los directores españoles más ilustres, rodó aquí escenas de sus películas «Calabuch» y «París-Tombuctú». ¡Que viva el séptimo arte! Además, si viste la serie «El chiringuito de Pepe», reconocerás muchos de los ángulos de cámara que usaban este faro como fondo.

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Más cosas que hacer cerca del Faro

Una vez que hayas llenado la memoria de tu cámara con fotos del Faro de Peñíscola, no te vayas muy lejos porque tienes mucho que ver en los alrededores. Apenas a unos metros tienes el Castillo del Papa Luna, una visita obligatoria para entender por qué Peñíscola fue una de las tres sedes pontificias del mundo.

Cuando decidas bajar, lo suyo es hacerlo en dirección al Paseo Marítimo de Peñíscola. Es un trayecto muy amplio, lleno de palmeras y terrazas, que conecta el casco antiguo con la zona más moderna de la ciudad. Desde esta ruta tienes acceso directo a las principales playas de Peñíscola. Suena a 2×1, ¿no?

La Playa Norte es la más famosa porque cuenta con varios kilómetros de arena fina, aguas muy limpias y, lo mejor de todo, tiene vistas constantes al castillo y al Faro de Peñíscola. Pero si eres de los que prefiere huir de los arenales más concurridos, ve hacia el sur, en dirección al Parque Natural de la Sierra de Irta; aquí descubrirás infinidad de rutas de senderismo y también las mejores calas de Peñíscola. Anota estos nombres: Cala Badum, Cala Volante, Porto Negro o, un poco más lejos, Cala Argilaga.

Ven a Peñíscola a conocer su faro

¿Ya estás imaginando esa sensación de sentir el sol en la cara y el olor a salitre mientras contemplas el Faro de Peñíscola?

Eso es justo lo que queremos en Orange Costa, que te preocupes solo por vivir cosas nuevas y por decidir si prefieres pasar la tarde en el Castillo o irte a alguna de las calas y playas que te hemos recomendado. Por eso, hemos seleccionado los mejores alojamientos para que, después de un día recorriendo el casco antiguo, subir al Faro de Peñíscola y visitar el Castillo del Papa Luna, puedas descansar como te mereces con todas las comodidades.

No dejes que te lo cuenten; ven a conocer el Mediterráneo desde el Faro de Peñíscola con nosotros.