Si estás pensando en un destino idílico para tus vacaciones, te recomendamos visitar Peñíscola, uno de los pueblos más bonitos de España. Esta localidad pesquera se encuentra en la costa de Castellón y se caracteriza, entre otras cosas, por su casco antiguo medieval y sus calles empedradas. Te descubrimos qué hacer en Peñíscola, un municipio rodeado de un entorno con múltiples posibilidades para disfrutar tanto en familia como con amigos e, incluso, para celebrar despedidas de soltero.
1 El Castillo del Papa Luna
Si solo pudieras ver una cosa en la ciudad, te aseguramos que tiene que ser, sí o sí, el Castillo del Papa Luna. Y no, no es una hipérbole ni nos llevamos nada por recomendártelo. Esta fortaleza construida a finales del siglo XIII por los Caballeros Templarios —y ampliada posteriormente por el papa Benedicto XIII, el famoso Papa Luna— es uno de los castillos medievales mejor conservados de España y el símbolo absoluto de la ciudad.
Se le conoce así y no simplemente como el Castillo de Peñíscola porque aquí vivió el Papa Luna sus últimos años, que estuvieron marcados por su destitución. Él no cedió y desde estas murallas siguió reclamando ser el legítimo papa de Roma.

2 El casco antiguo
El castillo es la estrella, pero la ciudad antigua de Peñíscola —el casco histórico amurallado— y sus calles, casas, arcos de piedra y la gran cantidad de macetas con flores que lo adornan son de lo más pintorescos.
El entramado medieval se conserva prácticamente intacto, así que pasear por aquí es algo que ver en Peñíscola quieras o no, porque atesora gran parte de su historia y grandes atractivos como el Faro de Peñíscola o el Parque de Artillería. Y aunque la mayoría de casas han sido reconstruidas sobre los cimientos o ruinas de viviendas musulmanas y medievales originales, guardan la esencia a la perfección.
3 Las murallas medievales
Desde el paseo por el adarve —el camino de ronda que hay sobre las murallas— las vistas al Mediterráneo y a las playas de Peñíscola son absolutamente espectaculares. Rodear la ciudad por completo te llevará unos 30 o 45 minutos, pero es uno de los recorridos que hay que hacer y presenciar a tu paso por Peñíscola. Sin excusas.

4 Portal de Santa María y Portal Fosc
Y cómo no, la ciudad amurallada tiene dos accesos que debes conocer. Uno es el Portal de Santa María, que es la entrada principal desde tierra y el punto por donde entraba y salía todo lo que llegaba a Peñíscola; y el Portal Fosc, que está muy cerca y también servía como vía de acceso al pueblo.
Ambas son parte de los atractivos que ver en Peñíscola, construidas en el S. XVI, y en tu carrete de fotos no pueden faltar. ¿Cómo posarás?
5 La Iglesia de Santa María
Dentro del recinto amurallado, junto al castillo, se encuentra la Iglesia de Santa María de Peñíscola. Se construyó en el S. XVIII sobre una iglesia gótica que a su vez ocupaba el lugar de una antigua mezquita islámica. ¡Curioso cuanto menos!
Aquí daba misa el Papa Luna, pero lo más impresionante no es eso, ni tampoco su exterior. Lo mejor está dentro. Aunque es sobria, tiene muchísimos detalles como una cúpula con frescos muy bien conservados, retablos azulejados, un monumento a los pescadores y también varios tapices.

6 El bufador
Si no te suena, prepárate porque vas a querer encontrar el momento óptimo del día para ver el famosísimo bufador, otro de los iconos que hay que ver en Peñíscola. Es una grieta natural en una roca por la que entra el mar —con muchísima fuerza— y lanza un chorro de agua y espuma hacia arriba, especialmente en días de viento de levante.
7 Playa Norte y Playa Sur
Cuando contemples las panorámicas del pueblo, te vas a dar cuenta de que lo más reconocible es su peñón, sobre el que se asientan numerosas casas. Este divide la costa de Peñíscola en dos, desde donde parten las Playas del Norte y del Sur.
Cada una posee una belleza admirable, pero son radicalmente opuestas entre sí a pesar de estar tímidamente separadas. La Playa Norte es la más grande, con 5 kilómetros de longitud, la más visitada y cuenta con múltiples servicios de ocio y actividades acuáticas. Por su parte, la del Sur mide solo 300 metros y es muy tranquila; una de las mejores cosas que ver en Peñíscola si buscas relax.

8 La Reserva Marina de las Islas Columbretes
Las Islas Columbretes son un archipiélago volcánico situado a unas 30 millas náuticas de la costa de Castellón y una de las reservas marinas más importantes del Mediterráneo. Desde Peñíscola salen excursiones en barco para visitarlas; algunas permiten el buceo en sus aguas cristalinas y otras son solo paseos panorámicos alrededor del archipiélago. Sea como sea tienes que acercarte a conocerlas. ¡Tienen una biodiversidad marina excepcional!
9 El Parque Natural de la Sierra de Irta
A pocos kilómetros al sur de Peñíscola empieza el Parque Natural de la Sierra de Irta, uno de los últimos tramos de costa virgen del litoral mediterráneo español.
Cuenta con 7743 hectáreas terrestres y 2448 hectáreas marinas en las que no hay urbanizaciones, solo alguna que otra carretera y una red de senderos que recorren acantilados, calas, ruinas medievales y antiguos asentamientos. Hacerte una ruta por aquí, admirar el paisaje y descubrir la gran cantidad de fauna y flora que habita en el parque también es uno de los clásicos que ver en Peñíscola.

10 Torres de Vigilancia
En el entorno de Peñíscola y a lo largo de la costa se conservan varias torres de vigilancia medievales que formaban parte del sistema defensivo costero. Estaba perfectamente estructurado para avisar de la llegada de piratas berberiscos. La Torre de Badum es una de las más accesibles y mejor conservadas de la zona y, por tanto, una de las cosas que ver en Peñíscola que no puedes pasar por alto.
Free tour en Peñíscola
Te recomendamos realizar un free tour en Peñíscola para conocer su interior para descubrir los orígenes de la ciudad y su evolución a lo largo del tiempo. Pasear por sus calles estrechas te transportará a la época de los templarios. Estamos convenidos que te sorprenderás con sus historias, anécdotas y curiosidades. Sin duda, una opción diferente de conocer la ciudad de forma agradable y sin prisas. Además, visitarás lugares que formaron parte de la historia de Juego de Tronos.
¿Qué más puedo hacer en Peñiscola?
El tren Turístico
El tren turístico de Peñíscola es una excelente opción para hacer un recorrido cultural sin andar demasiado. En este simpático transporte, se ofrecen rutas variadas por el pueblo. Durante el recorrido, dispondrás de una audioguía que complementará la ruta, admirando y escuchando los comentarios de las zonas más simbólicas de esta localidad. Podrás hacer paradas para contemplar los detalles y hacer fotos.
Buceo en Peñíscola
Hacer buceo en Peñíscola será una de las experiencias que harán que tu viaje sea inolvidable. Sus playas son ideales para esta práctica, cualquiera que sea la modalidad que elijas (con escafandra, a pulmón o con esnórquel). Tendrás la posibilidad de sumergirte y observar de cerca el maravilloso mundo submarino del litoral mediterráneo.

Motos de agua en Peñíscola
Para descargar adrenalina, te animamos a subirte a las motos de agua en Peñíscola para hacer una ruta por su amplia costa. Te permitirá visitar las calas y parajes naturales que, de otra forma, sería difícil de hacer. Esta actividad la puedes hacer incluso si eres principiante, pues contarás con instructores profesionales que harán que sea una experiencia segura y divertida.
Alquiler de bicicletas en Peñíscola
Si eres un amante del ciclismo, el alquiler de bicicletas en Peñíscola te proporcionará la opción de practicarlo con total comodidad. Reserva, al menos, un día para esta práctica, bien sea en grupo, en familia o como mejor lo disfrutes. Tendrás el privilegio de combinar naturaleza y deporte en una sola actividad.
Senderismo en Peñíscola
¿Te gustaría respirar aire fresco en maravillosos paisajes naturales de mar y montaña? Hacer senderismo en Peñíscola es una gran alternativa para disfrutar de sus hermosos paisajes. Entre las muchas que tienes para elegir, la ruta de la Sierra de Irta destaca por encima de todas, ya que es la más popular y está muy bien señalizada. Posee un gran atractivo por su cercanía a la costa y las vistas que ofrece. Los mejores meses para recorrer a pie sus parajes naturales son los meses de marzo, abril y mayo.

Actividades en Peñíscola: paseo por el casco antiguo
Un paseo por el casco antiguo resulta muy interesante y enriquecedor por sus edificios y monumentos, como la gran muralla medieval. Al atravesarla, descubrirás un laberinto de callejones que te llevan hasta el castillo. Las visitas al museo del Mar, el Castillo de Papa Luna, la Casa de las Conchas, el Portal Fosc y el Bufador no deben faltar en tu recorrido. Si te apasiona la fotografía, las vistas desde el mirador de la fortaleza son únicas.
Mercadillo de Peñíscola
En el mercadillo de Peñíscola, que es semanal, podrás adquirir un souvenir como mejor recuerdo de tu viaje. Cuenta con unos 100 puestos y una gran variedad de artículos, como ropa, calzado, artesanía, esencias, además de verdura, fruta, encurtidos, etc. Se celebra todos los lunes en la calle del Mestre Bayarri. En verano, tendrás la ocasión de visitar todos los días el mercadillo hippy que se celebra en la calle Calabuig.
Paddle surf en Peñíscola
Puedes practicarlo por tu cuenta o contratando los tours disponibles. En cualquier caso, esta divertida actividad te permitirá surcar sus tranquilas aguas cristalinas mientras exploras los paisajes de su costa. Te recomendamos practicar el paddle surf en Peñíscola en familia, ya que es un deporte que no tiene gran dificultad.

Como has podido ver, la respuesta a la pregunta qué hacer en Peñíscola es una lista bastante amplia y variada de actividades. Sin duda, el lugar perfecto para tus próximas vacaciones de verano. En ese sentido, nuestros alojamientos son la mejor opción para disfrutar de esta localidad y sus parajes más deslumbrantes. ¡Te esperamos!




